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29. En-canados


Estamos a unas cuantas semanas de la navidad y fin de año, es por esta razón que gran parte de la  fuerza policial de Cochabamba se esconde en las esquinas de las calles, a la espera de honrados borrachos, cándidos fumetas o de algún incauto bohemio que se encuentre en cierto estado alterado de conciencia. Una vez ubicado el pez, las fuerzas del orden proceden a realizar la pesquisa y las preguntas de rigor –proporcionadas por el INE para obtener datos estadísticos–, que darán como resultado la culpabilidad del individuo. Por lo general ser transgresor de una ley o norma, conduce a los ciudadanos a dependencias policiales para cumplir detención y pagar una sustancial multa en beneficio del estado, sin embargo, ya que estamos cercanos a las fechas de confraternidad,  buena voluntad  y de “ayudarnos los unos a los otros”, los uniformados verde olivo pueden dejarte ir, por esta vez, con una advertencia si es que colaboras voluntariamente con una generosa suma para el fondo pro-navidad & aguinaldo. Si no tienes plata te jodiste, derechito a la cana.

Si no quieres pasar la noche en las celdas de algún modulo policial, a menos que seas un gringo que quiera el tour carcelario, presta atención a estos 5 sencillos tips:

  1. Tener una fémina en el grupo [las lagrimas y una cara bonita pueden conmover a casi cualquier paco].
  2. Simular un ataque epiléptico [requiere cierta habilidad actoral y una cuarta parte de una pastilla de Eno u Alka-Seltzer –para los fachos–].
  3. Practicar ejercicio cardiovascular  [unas piernas fuertes, unos pulmones funcionales y un corazón a medio motor pueden ser muy útiles a la hora de escapar de la Autoridad™].
  4. Evitar actitudes sospechosas [el clásico «actúa con naturalidad», pero, si tu naturalidad es muy pelotuda opta por actuar la de alguien mas].
  5. Culpar a los jipis [echar la culpa a otro es humano, pero culpar a un jipi es lo más humano que se puede hacer].



Dale click a los pacos para escuchar o bajarte el show #29:


Discos peniteciarios:






  

16. Sin calefacción

Definitivamente tenemos mufa, mala suerte, estamos kenchas o simplemente estamos atravesando el invierno y nos creemos blanco fácil del buen dios que nos tiene en la mira -como buen francotirador que es- y nos dispara a los pies sólo para vernos huir despavoridos. ¡Oh qué trágico! ¡Que alguien se apiade de nosotros!

En realidad nadie lo hará, y por eso debemos hacer el aguante. "¡Bancatelá pibe!" grita el tipo que vende Fridocitas y está harto de ver nuestra cara bañada en lágrimas; es momento de secarnos los ojos porque rocker que lloriquea demasiado es un Emo en construcción. Faltaría que sintiéramos afinidad por el lila, el negro y el rojo ¡Horror!

Ésta es una de las temporadas más frías de los últimos años, lo comprobamos la otra noche cuando ya no había dinero para más chelas y el taxista no nos quiso llevar por menos de 18 Bs; el único remedio para esa situación y para lo que resta de este mes será la música. No salvará al mundo, pero sí puede hacer olvidar los ocho grados bajo cero -al menos por un instante- mientras regresabamos a casa.

Encienda su cigarrillo e imagine que está en una playa del caribe tomando margaritas, viendo a las niñas jugar vóley y escuchando este programa dieciséis. Mentirse a sí mismo es algo que nunca pasará de moda, combina con todo, sobre todo con el invierno.

Pinche en la calefacción para descargarse el programa y calentarse un poco



Discos invernales:



  





13. Trece XIII


Para los supersticiosos el número trece es el acarreador de las peores desgracias,y males que puedan recaer sobre una persona,  entonces ¿cómo encarar un programa de estas características, si los conductores  ven un gato negro y se asustan? Para Sauzgatillo fue una presión insoportable, agarró sus dientes de ajo, se puso su máscara Friendly Ghost y se largó antes de la grabación, "vuelvo para el catorce" dijo. Nadie lamentó el hecho, es más, se prendieron cuetillos y destaparon botellas. Fiesta total.

Es en estas circunstancias es que aparece alguien, cuyo nombre no ha sido revelado aún y a quien sólo se le conocerá por el sobrenombre de El Productor, personaje nefasto -que colecciona comics del Capitán América, usa pantalones a cuadros y zapatos blancos- cuya única función es la de chasquear los dedos, a modo de señalar que el programa está en el aire y que se debe guardar la compostura y silencio absoluto. ¡Tómatela Productor, tómatela!

La realización del programa, como era de esperar, fue deprimente: un boliche vacío, frio atroz y un encendedor que no funcionaba. Trece. Todo está en la ¿credulidad? A veces sí y en otras, la confabulación de factores externos es demasiado evidente, dejando como única alternativa el agachar la cabeza y emprender la deseperada retirada a un lugar a prueba de gatos negros y escaleras.

Poco a poco nos acercamos al programa quince, ese será el día en que dejemos de ser señoritas para convertirnos en mujeres de mundo, capaces de beber tequila y conducir a más de 80 kilómetros por hora, escuchando a Paquita la del Barrio a todo volumen, entre lagrimas y balbuceos inconexos. Hasta eso, formamos una equis con los dedos mientras gritamos ¡Vade retro!

Haz clic en el Friendly ghost para descargarte el programa trece




Discos para la mala suerte: